¿Cómo hacer que la pareja entienda tu importancia en la crianza de los hijos?

La crianza de los hijos es una fuente continua de ansiedad en los padres y de motivos de discusión para la pareja. Los cambios a los que asistimos en las últimas décadas no han hecho sino agudizar estos problemas. De esta suerte, el abandono por parte de muchos varones de un papel secundario y pasivo en la crianza, asumiendo un papel de criador activo, ha planteado que muchos autores eligieran como motivo de estudio centrarse en aquellos factores que influyen en dicha implicación.

(extraído de jmaguilar.com – 17/12/2015)

Entre los primeros descubrimientos nos encontramos que uno de estos factores es la influencia que llevan a cabo las madres, lo que ya fue expuesto a primeros del presente siglo por Walker y McGraw (2000). Las madres funcionarían como “guardianes de la puerta” (gatekeeping), concepto definido como aquellos comportamientos que sirven para controlar el acceso de los padres a los niños, las actividades en las que participan y las formas en que los padres interactúan con ellos.

Más recientemente, los estudios han insistido en que las madres también juegan un papel importante en la facilitación de la participación de padres con hijos (Cannon, Shoppe-Sullivan, Mangelsdorf, Brown y Sokolowski, 2008). Estudios que apuntalan otros anteriores que ya afirmaban que algunas madres animan a los padres a involucrarse con sus hijos (Feinberg, 2003, p. 1499), y que vinieron a completar otros trabajos que, en sentido contrario, han observado que algunas madres ejercen una considerable influencia sobre los padres en la dirección de limitar su implicación en la crianza de los hijos (Barry, Smith, Deutsch y Perry-Jenkins, 2011; Holmes, Dunn, Harper, Dyer y Day, 2013).

Un nuevo y reciente estudio ha apuntado la idea de que las mujeres tienen una importancia fundamental en la implicación de los varones en la crianza (Fagan, J., Cherson, M., Brown, C. y Vecere, E., 2015). En este estudio se evaluaron los efectos de la participación de las madres en un programa de intervención en la co-crianza llamado Understanding Dad™ (“Entender a papá”). El objetivo del programa es proporcionar un proyecto de educación integral para las madres que se centra en las habilidades de comunicación efectiva con la pareja, la conciencia de la calidad de la relación con ella y la resolución de conflictos. El objetivo general del programa es mejorar la calidad de la relación entre madres y padres por el bien de sus hijos.

El estudio examinó los efectos del programa en las actitudes de las madres y la conciencia de los roles que asumen y afectar en la participación paterna con los niños y el conocimiento de la importancia del papel del padre y de la tutela compartida efectiva. Con una duración de ocho semanas, abordó las actitudes y el conocimiento de las madres con respecto a la manera en la que su relación con los padres influye en la implicación paterna con los niños y el conocimiento de hábitos sanos que favorecen la relación de la pareja. En el estudio se contó con una muestra de treinta y cuatro madres en cuatro localidades y se empleó un diseño de grupo único pretest/postest. Durante el transcurso de las ocho semanas, las madres demostraron avances en cada uno de los parámetros medidos, después de controlar el nivel educativo de las participantes. Tras estos descubrimientos, los profesionales y desarrolladores de programas han sugerido que se necesitan intervenciones para ayudar a las madres a hacer frente a sus propias actitudes y comportamientos que influyen en la participación paterna con niños (Pruett, Arthur, Barker, Brown, y Vecere, 2008).

¿Qué puedo hacer para que mi pareja se implique en la crianza?

Si usted quiere que su pareja le considere relevante en la crianza o bien quiere que su pareja se implique en la crianza de los hijos comunes, usted tiene mucho que hacer. Siguiendo los estudios arriba citados, sus esfuerzos deben ir en el logro de distintas competencias en la pareja.

La sugerencia es que comience por desarrollar las habilidades para hacer frente a los desacuerdos sobre la paternidad, gestionar las comunicaciones cuando haya desacuerdo y resolver los problemas que surgen en torno a la crianza compartida. En esencia, las madres y los padres necesitan mejorar las habilidades de relación y comunicación, como medio de asegurar que las responsabilidades parentales se llevan a cabo de forma eficaz.

El efecto inmediato y consecuente de lo anterior es que la mejora en las habilidades para hacer frente a los desacuerdos tienen un efecto positivo en la satisfacción percibida de la relación, al permitir una mejor comunicación, eliminar malos entendidos y desencuentros y reducir los conflictos.

El segundo punto es facilitar la toma de conciencia a las madres del papel fundamental que tienen como facilitadores de las conductas de implicación del padre en la crianza de los hijos. La Psicología es consciente de que, en cualquier contexto, los individuos desarrollan creencias acerca de la eficacia de otras personas y estas creencias pueden influir en si responden a los demás mostrándoles apoyo o desalentando su comportamiento en el contexto dado. Esto es muy importante que se haga desde antes incluso del nacimiento. No hace falta que el niño nazca para que el padre comience su tarea como cuidador. La primera a la que debe cuidarse y ayudar es a la madre. Si es usted padre, plantee desde el momento en que decidan concebir que desea estar presente y ejerza de padre desde ese mismo instante. Si es usted la madre exprese a su pareja su deseo de compartir la crianza de forma efectiva.

El tercer punto es formar al otro. Si usted, padre o madre, cree que su pareja no tiene habilidades suficientes para cambiar un pañal, dar de comer o corregir a sus hijos, muéstrele cómo hacerlo correctamente. Este punto implica una fuerte subjetividad, ya que usted está mostrando cómo cree que debe hacerse, lo que puede o no aceptar su pareja. La consecuencia inmediata es que junto a lo anterior usted debe asumir que existen otras formas de hacer las cosas, diferentes y tan legítimas como la suya. Ver y debatir con otros padres y madres, para ver cómo lo hacen, en ocasiones tan parecidas a nuestra forma, en ocasiones tan distinto, es una estrategia para lograr esa flexibilidad. Leer juntos libros de crianza, donde se traten los puntos en donde ustedes muestren diferencias de criterio, es otra forma sencilla de llegar a un acuerdo.

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